¿Qué tan libre eres?

Hace unos días la pantalla de mi trotadora me mostró un gran reportaje de TVN. Se trataba sobre cómo algunas cárceles de Chile están en un programa piloto con la técnica de meditación de Isha (la de la foto). Al principio, llegaba Jael Unger y María Izquierdo sin saber con qué tipo de recepción se encontrarían.

Y si bien algunos de los presos lo tomaban para la risa (era la minoría), la mayor parte de ellos se interesó tanto en la técnica que comenzaron a hacer los talleres que gratuitamente estas conocidas actrices les dictaban.

Fue muy emocionante escuchar cómo ellos mismos decían que en realidad les había cambiado la vida saber que somos todos prisioneros de nuestra mente y que a través de la meditación podían volar, sentirse libres. Uno de ellos decía que cuando otro interno lo provocaba, después de los talleres era capaz de respirar profundo y dejarlo pasar.

Otro contaba que cuando se sentía angustiado se acostaba, cerraba la cortina de su cama y viajaba con su mente hasta su familia. Hablaba el director del centro y relataba que para él era realmente impresionante el cambio de quienes seguían el sistema de Isha, una guapísima canadiense que intenta llevar la paz a la mayor cantidad de seres humanos posibles.

Se los cuento porque hablaban presos de gran peligrosidad. Estaban condenados por crímenes, robos con violencia… Y era impresionante verles las caras antes de comenzar los talleres y ya después, cuando practicaban la meditación.

Yo nunca he logrado meditar. A pesar de mi cercanía con el yoga, me ha costado mucho y jamás he experimentado un placer de relajación (la asana shavasana –postura de término de yoga– es la más difícil de todas para mí). Sin embargo, creo que me estoy acercando a esta técnica a pasos agigantados gracias a mi médico de cabecera –a estas alturas amigo y compañero de viaje– Etienne Claudet Danus y a la especial y profunda mirada del sicólogo Manuel Díaz.

Ambos me confesaron que el mejor centro donde enseñan a meditar en Chile es el Centro Shambala (República de Cuba 2226 – Providencia), dedicado a enseñar a los absolutamente más inexpertos los días lunes a las 19:30 horas y los martes a las 8:30 horas. Es gratis y no necesitan llevar nada, sólo ropa cómoda si quieren.

Les doy el dato porque no es llegar y sentarse frente a una pared. Son técnicas que se adquieren y que nos pueden dar una mejor estadía en esta vida. Les dejo la inquietud para quienes se interesen por conocer lo que muchas veces creemos que son sectas extrañas. Al final lo único que ganamos es bienestar con todo, incluida las relaciones con quienes nos rodean.

Les deseo un gran día. Lleno de luz

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