Desde hace un mes estamos viviendo una crisis social que está lejos de ser una crisis puntual pasajera…al no ser pasajera, es importante que empecemos a buscar formas de auto regularnos y fomentar mecanismos de solidaridad y resiliencia. Este fenómeno, por diferentes motivos y bajo diferentes formas se están expresando a nivel mundial.
Son signos del cambio de paradigma, estamos pasando del paradigma cartesiano, patriarcal a un paradigma que reúne lo ecológico y el género, paradigmas que fomentan las comunicaciones, el cuidado del otro, lo comunitario y el buen trato entre las personas.

Hace tiempo ya, que los indicadores internacionales en salud dan a Chile como uno de los países que más ansiolíticos, antidepresivos, drogas y alcohol consume y eso es un reflejo de que nuestras reservas emocionales ya eran frágiles.
Este fenómeno se da por el contexto social en el cual nos hemos visto envueltos hace más de 3 décadas y que ha fomentado lo individual sobre lo colectivo y donde todos nuestros aspectos sociales básicos han pasado a ser valores mercantiles…salud, educación, jubilación…etc. Obviamente que esto ha generado cuadros de ansiedad y depresión crónica. Estas manifestaciones ciudadanas espontaneas que se han presentado, han dado espacio para la alegría, la esperanza de un mundo más amigable. Por otro lado, la de violencia que hemos vividos (saqueos, incendios, ojos mutilados) nos han hecho conectarnos nuevamente con el miedo, que nos hace sentir a nivel corporal una situación de estrés que instintivamente nos conecta con la lucha/huida.

Ese mecanismo desencadena una serie de reacciones químicas orgánicas que preparan al cuerpo para esos eventos, eso produce que el organismo empiece a secretar mas cortisol favoreciendo la acumulación de azúcar para tener mayor disponibilidad de energía para los músculos, a la vez que produce un aumento de la frecuencia cardiaca. El cerebro se ve agobiado, cansado. Disminuyen las capacidades cognitivas a su vez que trae trastornos del sueño.
A esto se le agrega que ya estamos a fin de año, con un cansancio natural para estas fechas y sin olvidar que mucha población joven está terminando sus años escolares y algunos a punto de rendir la PSU, evidentemente con este periodo de incertidumbre, con huelgas, postergaciones de exámenes, etc…se produce mas acumulación de estrés.
Y es aquí, donde este cambio de paradigma el cual estamos viviendo nos invita a tener otra mirada sobre nuestra salud. Somos, y es importante recalcarlo, seres biológicos termodinámicamente abiertos (primera ley de la Termodinámica) eso quiere decir que constantemente estamos en un intercambio con los que nos rodea, eso ingresa al organismo y es procesado, generando entre otros una diversidad de emociones y químicos que nos preparan a alguna respuesta. Somos uno, somos un InterSomos…lo que afecta a uno, afecta al conjunto. El daño que se produce a todo nivel también afecta cada una de mis células. De ahí que la medicina biorreguladora que hace mas de 20 años venimos preconizando toma mas sentido que nunca. Un ejemplo sencillo, es aprender a respirar, una respiración consiente. Consciente quiere decir que en cada inhalación, inhalo el temor, la ira, el desamor que esta en el medio ambiente y exhalo amor y paz (En Estados Unidos hace 10 años hicieron un experimento que consistía poner a meditar a un grupo de monjes en Washington que es una de las ciudades de EEUU con altas tazas de criminalidad, y bien ese día las tazas disminuyeron en un 20 a 25 %)… a nuestra manera tenemos que conectarnos con ese monje interior que todos llevamos adentro (no olvidar que somos UNO). Un sencillo acto de abrazar a tus cercanos hace que el cerebro empiece a liberar oxitocina hormona de la felicidad.
Cuidar nuestra alimentación y tomar bastante liquido, ayuda al organismo a secretar las toxinas que el mismo estrés produce.
Tomar algunos suplementos vitamínicos tan sencillos como la vitamina C (que a la hora actual en nuevos estudios científicos se la considera la hormona anti estrés) son una ayuda fundamental para el sistema nervioso e inmunológico (Pronto estaremos hablando solo de la vitamina C, para ver esta verdadera maravilla de la naturaleza).
Hay que empezar a tener un trato digno y una escucha activa para con el otro. El sistema ha sido tan enajenante que hemos caído en una ceguera paradigmática que a enfatizado el individualismo y la desconfianza y se nos a olvidado de ver y sentir al otro.
La salud que es mucho mas que la ausencia de enfermedad, es justamente eso, generar los espacios y oportunidades de encuentros de desarrollo comunitario y darle espacio a la auto-eco-organización. El proceso de sanación es propio, pero teniendo en cuenta el espacio psicosocial y ambiental que nos rodea. Eso nos lleva a ser parte de algo, una sociedad, un país mas sano restableciendo así la dignidad de Ser Humano y no un mero objeto mercantil.
La Terapia Neural es justamente eso, terapia de la auto-eco-organización. Es permitirle al organismo retomar su organización en coherencia con el entorno. La Terapia Neural permite que ese miedo que engendra la violencia presente y transgeneracional no nos paralice, a la vez que permite que la rabia no se transforme en agresión. La terapia Neural como medicina de la auto regulación es una terapia libertaria.

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Comments
  • vurtil opmer
    Responder

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